• +(34) 639 30 63 00
  • hola@barcelonamentoring.com

Archivo mensual septiembre 2020

Conversaciones de Mentoring como palanca de Cambio

Las Conversaciones de Mentoring como palanca de cambio a través de preguntas poderosas

El mentoring se desarrolla a través de la palabra y tiene lugar por parte de dos personas, mentor y mentee. Estas conversaciones de Mentoring actúan como palanca de cambio a través de preguntas poderosas dando espacio al mentee para que encuentre sus propias respuestas en la reflexión.

Todos nos hacemos preguntas constantemente pero no todas las preguntas son poderosas. Las conversaciones de mentoring te llevarán a la reflexión, dirigirá tu atención a tu interior y te alejará del ruido externo.

El mentoring utilizará las preguntas para abrir puertas hacia tu interior e inconsciente y hacer visible todo lo que está ahí. Las conversaciones de mentoring en clave de pregunta te ayudarán a conocerte mejor, aceptarte y valorarte. Cada persona está dotada de múltiples capacidades que puede desarrollar, aprender, perfeccionar y potenciar. Las respuestas del mentee a las preguntas del mentor serán genuinas y recogerán parte de su esencia. Además, las preguntas serán poderosas porque pueden desbloquearte y ponerte en situación para fijar objetivos, buscar tus propios recursos, comprender, conectar internamente y resolver.

Para Barcelona Mentoring, el mentoring es un proceso conversacional por el cual una persona, en el rol de mentora, ayuda (compartiendo conocimientos, experiencias…) a otra, en el rol de mentee, a tomar consciencia de sus capacidades y a aprender los mecanismos por los cuales puede transformar (por sí misma) su potencial en talento.

Las conversaciones de Mentoring ayudarán al mentee a definir su propósito, conocer su potencial y sus recursos. Le llevarán a un viaje de autoconocimiento, desarrollo y empoderamiento. Este viaje invita a salir de la zona de confort e iniciar nuevos caminos. En definitiva, harán de palanca de cambio dónde las palabras serán el canal para tener respuestas a tus propios desafíos.

Conversaciones de Mentoring…

En las Conversaciones de Mentoring el mentee es el protagonista. A través de la escucha activa el mentor hará las preguntas adecuadas invitando al mentee a: indagar en sus valores, definir su propósito, identificar sus emociones y activar sus motivaciones que serán una gran palanca para el cambio.

El mentor ayudará a que el mentee aparte el ruido y seleccione la información que para él sea importante.

La intención de realizar preguntas es que el mentee identifique las áreas a trabajar y ayudar al mentee a encontrar sus propias respuestas. Se abrirá un canal para la reflexión, para la duda, para cuestionarse ideas y para la estimulación y la motivación. En el vaivén de preguntas se harán conscientes los conocimientos y se ayudará a que el mentee exteriorice su potencial y ponga en juego sus habilidades, localice sus fortalezas y ponga en valor sus capacidades. La mirada y el enfoque en que se realizan las preguntas es un aspecto clave ya que han de invitar a la reflexión, a la inquietud y a incentivar una actitud de búsqueda y de crecimiento personal o profesional.

¿A qué nos referimos con preguntas poderosas?

 El concepto de preguntas poderosas se refiere a preguntas que ofrecen al otro la posibilidad de darse respuestas invitando a ir más allá, expandiendo límites de pensamiento, liberar emociones y enfocarse en la solución y no en el problema. Estas respuestas explorarán su mundo interior, le permitirán conocerse mejor. Y además, ver lo que a primera vista no ha podido observar, ver su realidad desde otro prisma y valorar todas sus infinitas posibilidades.

El mentor a través de escuchar activamente al mentee lanzará preguntas que le permitirán reflexionar y explorar su propia realidad interior desde su esencia. El mentoring es una forma de aprendizaje que hace que el mentee incremente el desarrollo de competencias y sus opciones.

Sin lugar a dudas, esas conversaciones en forma de preguntas poderosas y con las respuestas del mentee serán una palanca que le llevará al cambio y a la transformación pasando por un viaje de autoconocimiento.

¿Cómo las preguntas pueden ser una palanca para el cambio?

Las preguntas son palanca para el cambio. Ayudan a enfocar la conversación, a poner la atención y el foco en el mentee. Espacios dónde hay que parar, frenar el ruido interior, dejar las prisas, las obligaciones del día a día y dedicar tiempo a pensar y reflexionar en uno mismo. Esta reflexión consigue generar una actitud distinta en el mentee, abrir nuevos escenarios para afrontar y mirar su realidad, cambiar el estado en el que se encuentra y generar alternativas para crecer.

Su propósito es generar consciencia y reflexión, no son preguntas con el afán de tener todos los detalles ni curiosear en la biografía del mentee sino en abrir ventanas, posibilidades, ayudar al mentee a ver la situación desde otro prisma, a escuchar y no juzgar y a poner en valor todos los recursos que tiene el mentee en su poder.

El mentoring también invita a salir de la caja, a pensar fuera de lo habitual, a fomentar la creatividad, a reflexionar sobre situaciones anteriores y a buscar los aprendizajes fruto de su propia experiencia. En definitiva, es empoderar al mentee.

El mentee habiendo descubierto su potencial, mejorado su actitud y conocedor de sus recursos internos está preparado para pasar a la acción. Y por tanto, hacer de palanca para el cambio, abrirse a nuevos caminos, definir sus metas e ir a por ellas.

¿Te animas a conversar juntos y a iniciar un proceso de Mentoring? Lo haremos a través de preguntas poderosas pero la solución está en ti.

Imagen principal de Gerd Altmann en Pixabay 

Mentoría de marca personal

Mentoría de marca personal, ¿es para ti?

¿Cómo es y en qué consiste un proceso de mentoría en marca personal?

Cada vez son más las personas que toman consciencia de las oportunidades profesionales que surgen con una marca personal potente. En calidad y en cantidad.

Muchas porque deciden tomar el camino hacia la autorrealización en el trabajo, mediante el emprendimiento. Otras porque desean reenfocar su carrera profesional. En cualquier caso, el desarrollo estratégico de su marca las lleva a nuevos horizontes de bienestar laboral y personal.

El contexto actual de pandemia no ha hecho más que acelerar una tendencia. El tejido empresarial no puede generar los puestos de trabajo necesarios, es más, las empresas reducen personal, cierran o se fusionan. Los profesionales buscan nuevas salidas, y “se reinventan”.

Nuevos líderes con marcas poderosas en un contexto digital

La digitalización está permitiendo nuevos canales de comunicación, a través de los cuales las marcas pueden expresarse y darse a conocer.

Las redes sociales reúnen a grupos de personas, a los que les llaman tribus o comunidades, que comparten aficiones, objetivos, experiencias… y en las que expertos e ‘influencers’ actúan como los nuevos líderes de opinión.

Desarrollar la marca personal significa trabajar de forma intencionada una estrategia de posicionamiento en torno a un conjunto de atributos y valores que posee un determinado profesional.

Eso es, en la práctica, detectar las cualidades más significativas de este profesional que aportan un valor diferencial tangible, y que conectan con los deseos o necesidades de una comunidad o tribu. A través de elegir bien los canales, el lenguaje, el tono y el estilo de la comunicación, se trata de llegar a conectar con estas personas para difundir un determinado mensaje.

La confianza, el pilar del éxito en un proceso de mentoring

Como ya explico en el post «El ABC de un mentoring de marca personal transformador», el proceso de mentoring se desarrolla en diferentes etapas, con el fin de:

  • Fijar objetivos
  • Analizar la situación de partida
  • Abrir y explorar diferentes opciones
  • Lograr el compromiso y pasar a la acción
  • Retroalimentar y dar feedback

Para que una mentoría de marca personal ‘one to one’ se implemente de forma eficaz, y con un resultado exitoso, las dos personas que intervienen deben hacer un buen ‘matching’. Eso es, tanto la persona mentorizada como el mentor o mentora deben lograr entrar en sintonía.

La confianza mutua en este tipo de procesos es fundamental, para una apertura y un trabajo lo suficientemente rico y transformador.

Etapas en un proceso de mentoría de marca personal

Un proceso de mentoring se desarrolla en 4 etapas, con un progresivo avance hacia el objetivo fijado al inicio.

1. Fase inicial de autoconocimiento y conocimiento mutuo

En esta etapa, se establecen las bases de la relación de mentoring. Es un momento excelente para crear el rapport necesario, para comenzar a desarrollar la confianza.

Definir bien el objetivo, comenzar a trabajar sobre el potencial, las fortalezas, la situación y el contexto, la experiencia y los logros de la persona es el primer paso. La escucha de sus deseos, motivaciones, emociones, creencias y aspiraciones será condición esencial.

Idealmente, se trabaja desde las fortalezas, desde el núcleo positivo y la mirada apreciativa. Se trata de ir descubriendo el potencial de la persona. Antonio Blay, precursor de la Psicología Transpersonal en España, decía que los defectos no existen, que sólo existen las cualidades no desarrolladas.

Es una fase en que prevalecen las preguntas abiertas, la contextualización de la persona, de su momento, de lo que ha logrado hasta hoy y de su objetivo presente, de lo que quiere lograr con su marca personal.

2. Fase de apertura de alternativas y desarrollo de un plan de acción

Esta etapa es la que lleva más trabajo. Es la etapa en la que se abren nuevas posibilidades, nuevos enfoques, nuevas perspectivas. Es momento de estimular la creatividad para abrazar nuevas opciones, para cuestionar creencias, y formular nuevas hipótesis. Lo importante prevalece sobre lo urgente.

Se elabora un plan de acción. Este plan se concreta en el objetivo (qué); en la estrategia y las acciones (cómo); en la planificación (cuándo); en los recursos (qué se necesita); y en los resultados deseados (indicadores).

El plan es necesario en cuanto a que un proceso de mentoring siempre tiene un inicio y un final, y busca lograr un objetivo. Es un acompañamiento guiado que va de un antes a un después. Busca una transformación, un avance desde un lugar a otro. Sin plan de acción no es posible esa transformación.

3. Fase de consolidación, ejecución y ‘learning by doing’

Todo proceso de mentoring conlleva un proceso de aprendizaje. Es la razón de ser, la esencia del mentoring. Y la única forma para integrarlo es a través de la práctica, de la acción.

Así, pues, ésta es la fase de experimentación. El ‘learning by doing’ toma su máxima expresión. Se hace imprescindible el uso de dos mecanismos por parte del mentor o mentora: el feedback y el feedforward. Es decir, la retroalimentación. Para sostener e incrementar la percepción de autoeficacia del o de la mentee. Así, la transformación realizada tendrá continuidad en el tiempo.

El mentor o mentora actúan como modelo de una experiencia por la que ya han transitado. Por eso, los ejemplos y experiencias aportadas son claves en esta fase.

4. Fase final de cierre y conclusiones

En esta fase, no queda más que revisar el camino realizado. Una evaluación de la situación y el proceso en sí resitúa a los participantes en un nuevo lugar.

Se observan los aprendizajes y recursos adquiridos, las fortalezas identificadas, la evolución realizada, las posibilidades de continuar avanzando con nuevas propuestas y acciones después del proceso.

Se proponen nuevos retos, se detectan oportunidades, y se sugieren áreas de mejora. Se traza la continuidad futura del camino iniciado.

¿Por qué te conviene una mentoría de marca personal?

Hemos visto que el proceso de mentoring avanza en diferentes fases conectadas entre sí, y que buscan:

  • Descubrir el potencial
  • Desarrollar competencias
  • Producir un cambio
  • Lograr el objetivo

Un proceso de mentoring es un proceso de aprendizaje y transformación, que se realiza de la mano de una persona que ya ha transitado previamente por ese lugar, y tiene la experiencia para poder acompañar a los demás a que lo realicen con éxito.

Así, las ventajas de realizar ese camino con un mentor o mentora son muy potentes, por ejemplo:

#1. Aprendizaje vivencial

Se trata de un aprendizaje vivencial, basado en la acción, en la experiencia, que es la manera cómo se integra el conocimiento para siempre.

2. Proceso guiado

Es un proceso guiado, enfocado a un objetivo concreto y personal. Por lo tanto, mucho más efectivo, y tangible en resultados.

3. Modelaje y ejemplos

El modelaje, los ejemplos concretos, los casos prácticos hacen mucho más fácil la comprensión e integración de los conceptos.

4. Activación del potencial

Supone un proceso de autoconocimiento, y de desarrollo de los recursos internos de la persona. Desencadena una activación del potencial que se concreta en talento al pasar a la acción.

5. Transformación real y tangible

Al final del proceso de una mentoría de marca personal se da una transformación real, un avance tangible que genera satisfacción, motivación y una autoconfianza renovadas para la persona.

¿Te apetece comenzar un proceso de mentoring?

¿Sabías que los objetivos del MENTORING no es que consigas tus objetivos?

Objetivos del mentoring: ¿causa o consecuencia?

En el post “El secreto del mentoring eficaz: saber transmitir el conocimiento tácito” publicado el 6 de abril de 2020 compartía que, para Barcelona Mentoring, el mentoring es un proceso conversacional de co-aprendizaje por el cual una persona, en el rol de mentora, ayuda (compartiendo conocimientos, experiencias…) a otra, en el rol de mentee, a tomar consciencia de sus capacidades y a aprender los mecanismos por los cuales puede transformar (por sí misma) su potencial en talento.

6 de cada 10* solicitudes de servicios que nos llegan a Barcelona Mentoring son personas (profesionales independientes, empresarios/as, emprendedores/as) interesadas por un acompañamiento profesional que les ayude a alcanzar un objetivo en el ámbito laboral.

*Las otras 4 corresponden a demandas de capacitación en técnicas de mentoring y/o diseño de programas de mentoring en entornos organizativos.

Si los objetivos del mentoring fueran que las personas mentees alcanzaran sus objetivos (y ya está) muy probablemente, cuando estas personas se plantearan un nuevo objetivo, considerarían que necesitan otro acompañamiento.

Que las personas mentees alcancen sus objetivos es la consecuencia de completar de manera consciente las cuatro etapas del desarrollo de una competencia1 Bibliografía.

¿Aprender a desarrollar competencias: los verdaderos objetivos del mentoring?

Sí… Aunque no solamente.

Las cuatro etapas del desarrollo de una competencia tienen que ver con “tomar consciencia de las capacidades y a aprender los mecanismos por los cuales poder transformar (de manera autónoma) nuestro potencial en talento”:

#1  Admito que soy inconsciente incompetente: no he sabido llevar a término mi objetivo por mí misma no porque sea incapaz sino porque no sabía (o recordaba) que, teniendo la capacidad, me faltaba saber (o recordar) cómo empezar a ponerla en práctica aplicada a mi objetivo.

#2  Hago consciente mi incompetencia: ya sé cómo empezar, lo único es que, como no tengo práctica, el ritmo de ejecución o avance es lento, y además, el ciclo “hacer y obtener resultado no esperado” (popularmente conocido como “ensayo y error” y que a mí me gusta expresar como “ensayo y aprendizaje”) es continuado. Esta es una etapa que requiere gran esfuerzo, perserverancia y aprender a hacer una gestión eficaz de nuestros motores motivacionales**.

** En próximas publicaciones dedicaré un post con ´técnicas para una gestión eficaz de los motores motivacionales”.

#3  Soy consciente de mi (nueva) competencia: el tesón, la disciplina, el compromiso de poner en práctica conlleva que el ritmo de ejecución mejore considerablemente y que “los resultados no esperados” cada vez son menores. Además, me doy cuenta que no me requiere casi esfuerzo “ponerme a hacer” y ya no procrastino (puedes releer el post  “Automentoring: 3 técnicas para comprometerte con tu día a día”).

#4  Alcanzo la competencia inconsciente: ejecuto sin prácticamente tener que pensar. Para mí, esta fase es un arma de doble filo. Por una parte, se supone que alcanzamos el objetivo de máximo desarrollo competencial: hacer y hacer bien sin prácticamente esfuerzo. Esto, aplicado al trabajo industrial o seriado, puede resultar eficaz. Ahora bien, si “hacemos sin pensar”, si “hacemos sin estar conectados” el riesgo de no detectar cambios en el entorno es elevado y entonces, es cuando lo que hasta un determinado momento nos había sido útil deja de serlo y, en ocasiones, sin margen de maniobra para reconducir.

Accidentes laborales, decisiones de gestión empresarial poco acertadas, etc. están, muchas veces, en no ser conscientes que nuestra competencia ya no es suficientemente útil para nuestra circunstancia o nuestras aspiraciones. Digamos que el entorno evolucionó y nosotros no hicimos evolucionar nuestra o nuestras competencias.

Entre los objetivos del mentoring está que la persona mentee aprenda a gestionar por si misma las cuatro fases anteriores y a aplicarla en el desarrollo (incorporación o mejora) de cualquier competencia.

¿Hay más objetivos del Mentoring?

· El acompañamiento por parte de un mentor / una mentora profesional ha de facilitar no solo aprender a gestionar las cuatro etapas del aprendizaje sino además a hacerlo a un ritmo que facilite la consecución de los objetivos en el tiempo que la persona mentorizada o mentee lo necesita.

· El conocimiento de los mecanismos por los cuales podemos tomar consciencia de nuestros niveles competenciales conlleva hacer conscientes los aprendizajes (conocimiento y experiencia) acumulados lo que supone no solo una buena dosis de autoconfianza sino también una nueva perspectiva de visión y ambición sobre las propias posibilidades presentes y futuras.

· La socialización, la cooperación, contrastar que cuando compartimos conocimientos y/o experiencias, no solo los mejoramos (los hacemos evolucionar) por verbalizarlos sino que recibimos un “feedback” del entorno lo que nos permite “actualizarlos”.

¿Son los objetivos del mentoring, los objetivos del mentor/a?

Si un proceso de mentoring es un proceso conversacional de co-aprendizaje entre mentor/a y mentee, sin duda, el mentor/a ha de hacer suyos los objetivos del mentoring (lo que no quiere decir que haga suyos los objetivos de la persona mentorizada, situación que, de hecho, ha de evitar).

Bibliografía

1 Según Wikipedia (consultada el 12/09/2020) este modelo fue descrito inicialmente por Martin M. Broadwell como “los cuatro niveles de enseñanza” en 1969 y posteriormente, en 1973, por Paul R. Curtiss y Philip W. Warren en el libro “The Dynamics of Life Skills Coaching”.

Fotografia d’Aleksandar Spasojevic. Banco de imágenes: Pexels.