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Archivo mensual octubre 2020

La empatía en el mentoring para emprendedores

La empatía es clave en el proceso de mentoring para emprendedores. Emprender, entender y guiar en el proceso de crecimiento de las personas es uno de los roles del mentor. El mentor empatiza con el mentee y viceversa, así como con aquellos con los que se relaciona. Para los emprendedores no se iba a obviar este proceso de empatía y, es que el emprendedor, debe realizar un ejercicio doble. Por un lado, debe empatizar con él o ella misma, con su esencia y su propósito en su proceso de mentoring personal. Por otro lado, el ejercicio personal de empatizar con uno mismo, es decir, comprenderse y escucharse sin juzgarse,  permite poder realizarlo con las personas que forman parte de la idea de negocio que pretende desarrollar. Estas personas pueden ser las que forman parte del equipo emprendedor, usuarios/clientes potenciales, colaboradores, proveedores, ….  

¿Cómo ayuda la empatía en el mentoring para emprendedores?

La persona emprendedora debe sentir en primera persona lo que sienten los usuarios potenciales de su idea de negocio. Ello le ayudará a comprenderlos y diseñar una propuesta de valor acertada y acorde a lo que necesitan con el fin de satisfacer sus demandas. 

El proceso de empatía es un proceso clave en el mentoring para emprendedores que debe tener en cuenta muchos elementos sobre el estado del usuario/cliente y su relación con el entorno. Por ello, se trata de un proceso que requiere concentración y precisión en captar todos los detalles del interlocutor. ¿Cómo lo podemos hacer? ¿Hay una guía sobre el proceso? ¿Alguna herramienta que facilite la recogida de información mientras se empatiza? 

Entender a los clientes potenciales : El mapa de la empatía 

El mapa de la empatía es un lienzo que resume las alegrías y miedos de un cliente en torno al producto o servicio que desea adquirir. Se trata de entender cómo se siente en cada uno de los pasos previos a la compra, durante la adquisición del producto o servicio, durante su uso y en la etapa posterior donde ya ha finalizado su uso. 

Para realizar el mapa de empatía debes entablar una conversación que te ayude a validar la información de 6 aspectos que, trasladados en el mapa (encontrarás plantillas en la red), llamamos los 6 bloques del mapa de empatía. La validación se realizará mediante la escucha activa (otra característica del proceso de mentoring) de los sentimientos del cliente potencial. 

Lo primero que debes realizar, antes de describir los 6 bloques, es dibujar en el centro del lienzo, a tu usuario y/o cliente describiendo con datos demográficos, geográficos y de estilo de vida el perfil al que deseas atender con tu idea de negocio. Esta descripción nos servirá para buscar una persona real que reúna las características descritas para validar el mapa de empatía que has supuesto sobre el lienzo. El lienzo recoge las respuestas a las preguntas que se plantean en el mapa de empatía. Pero en este caso no debemos preguntar directamente sino escuchar y narrar en algún momento del proceso una experiencia propia acerca de la situación que se desea tratar, como si tu fueras un mentor en el proceso de mentoring para emprendedores. Pero ¿cuáles son estas preguntas?, las preguntas están relacionadas con los sentidos de tu cliente y se resumen a continuación: 

#1 ¿Qué VE tu cliente potencial? 

Debes ver a través de los ojos de tu cliente. ¿Qué ve a su alrededor? ¿ Cómo se mueve la gente? ¿Qué ves en los medios de comunicación/anuncios, vallas publicitarias, …? ¿ Qué  vé en sus familiares, relaciones, ambiente de trabajo,….? ¿ Qué mira? ¿ Qué lee? ¿ Qué vé que otros hacen? 

#2 ¿Qué OYE tu cliente potencial? 

Activa tu oído como si fuera el de tu cliente e intenta recoger lo que escucha. ¿Qué oye a su alrededor: familia, amigos, trabajo, medios de comunicación, gente influyente,….ve a su alrededor? ¿Cómo se comunica su entorno?

#3 ¿Qué DICE y HACE tu cliente potencial? 

Fíjate bien en lo que dice tu cliente: ¿Cuáles son sus palabras? ¿Cuál es su actitud? ¿Qué comportamiento tiene? ¿ Qué dice qué dicen otras personas de su entorno cercano, de los medios, ….?  ¿Qué dice que le importa? ¿Con quién habla? ¿Qué hace en su día a día? ¿Qué movimientos realiza? ¿ Lo que dice y hace va en la misma línea o hay diferencias, se contradice,…?

#4 ¿Qué PIENSA y SIENTE tu cliente potencial? 

Ahora debes ahondar en los sentimientos de tu cliente potencial. ¿Qué le importa? ¿Lo dice o no lo dice? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿ Qué le preocupa?  ¿Qué tiene sentido ? ¿ Qué le mueve? 

Alegrías y Miedos 

La información que has recogido en cada uno de los bloques de preguntas sobre lo que ve, oye, dice y siente tu cliente potencial tiene que ayudarte a resumir sus alegrías y miedos. Aquello que repite constantemente es lo que le preocupa y/o alegra. Resume las alegrías y beneficios en un bloque que será el quinto y, haz lo mismo con los miedos y frustraciones, en el sexto bloque del mapa de empatía. 

Repite el mapa de empatía tantas veces como te sea posible, realízalo de manera individual o en grupo, siempre presencial para observar las expresiones de tu cliente potencial y poder catalogarlas en alegrías o miedos. 

Una vez finalizado el proceso de validación del mapa de empatía, como en toda sesión de mentoring para emprendedores, ahora es el momento de que analices en profundidad los miedos y alegrías y decidas cómo debe ser tu producto o servicio para satisfacer las necesidades recogidas.  Si ya tenías un producto o servicio, mejóralo incorporando nuevas variedades, funcionalidades,…u otro aspecto relevante que hayas percibido durante el proceso del mapa de empatía.

Si quieres continuar tu proceso emprendedor o quieres innovar en tu proyecto, nos vemos en el siguiente post.

Mentoring para encontrar sentido

Mentoring: un método para definir objetivos con sentido

Si no le encontramos un verdadero sentido a lo que hacemos, en nuestra vida personal o profesional, el Mentoring puede ayudarnos a conseguirlo.

¿Cuántas veces nos hemos decepcionado al ver que aquellos objetivos que habíamos luchado por conseguir, no tenían el resultado que esperábamos?

Estudiamos una carrera, porque nos han dicho que nos proporcionará un futuro cómodo y seguro, pero los empleos que conseguimos no nos generan satisfacción y, finalmente, trabajamos en otras cosas.

O nos proponemos ascender en una empresa pero, cuando lo logramos, nos sentimos infelices en el nuevo puesto.

O cambiamos nuestra forma de vida, en función de un ideal, para darnos cuenta de que no encontramos la satisfacción personal que buscábamos.

Estos son sólo unos pocos ejemplos de lo que nos suele ocurrir cuando las metas u objetivos que nos marcamos no se corresponden con las necesidades de nuestra esencia más profunda.

¿Dónde encaja el Mentoring en la búsqueda de sentido vital?

Cuando las mentoras y mentores llevamos a cabo procesos de Mentoring, una importante parte de nuestro trabajo es ayudar a las personas a que respondan a una pregunta, con la mayor sinceridad, en relación a los objetivos que se han marcado y que no están pudiendo alcanzar.

La pregunta es

¿Para qué lo quieres?

¿Para qué quieres conseguir eso que deseas?

Imagen de Arek Socha en Pixabay

Esta pregunta, aparentemente tan sencilla, suele causar dificultades a la hora de responderla de forma sincera. Si es así, posiblemente será porque nos pase una de estas dos cosas:

#1. darnos cuenta de que no tenemos realmente claro cuál es el verdadero motivo por el que queremos alcanzar ese objetivo.

#2. Que descubramos una motivación oculta que, a la hora de verbalizarla, no nos parezca adecuada o que no justifique plenamente el objetivo de nuestra elección.

Cuando pasa esto podemos alegrarnos, porque este es el paso necesario para reconducir nuestra ruta e ir en la dirección correcta.

¿Cuál es el motor de nuestra motivación?

Las personas necesitamos encontrar el verdadero sentido a todo aquello que hacemos, ya que nuestra motivación y energías se generan cuando estamos totalmente conectados con nuestro interior, con nuestra esencia.

Si esto no ocurre, lo habitual es que no podamos ver de forma clara el camino que debemos seguir o que no encontremos las soluciones adecuadas para alcanzar las metas que nos hemos planteado, pudiendo llegar a desanimarnos y frustrarnos por ello.

Un ejemplo práctico: en la época en que fui emprendedor industrial, del sector de las motocicletas, me encontré muchas veces con clientes insatisfechos con las motos deportivas de gran cilindrada que se habían comprado. Habían hecho un gran esfuerzo económico para conseguirlas pero no obtenían con ellas la satisfacción que esperaban y  justificaban sus quejas diciendo que esas motos eran muy delicadas, que siempre estaban en el taller, que eran incómodas de conducir, etc.

El resultado es que se hartaban de la moto y acababan vendiéndosela antes de lo que sería normal.

Esto ocurría porque muchas de estas personas adquirían esas motocicletas, simplemente, porque un familiar, un amigo o un compañero de trabajo se habían comprado una igual, es decir, por pura envidia, no porque realmente fueran unos grandes aficionados a ese tipo de motos. En estos casos, la motivación era errónea y no podían responder de una forma satisfactoria a la pregunta “¿para qué te has comprado esta moto?”.

Imagen de Tumisu en Pixabay

En cambio, cuando las personas me preguntaban qué tipo de moto les aconsejaría que se comprasen, yo siempre les preguntaba lo mismo: “¿para qué la quieres?”. En función de su respuesta, les aconsejaba un modelo u otro y, en los casos en que pude tener un seguimiento del asunto, la compra que hicieron fue altamente satisfactoria ya que su motivación al hacerla estaba alineada con sus verdaderas necesidades, posibilidades y gustos personales.

O lo que es lo mismo: la compra tenía un sentido claro y coherente.

El Mentoring no aporta soluciones, sirve para que el mentee aprenda a encontrarlas

Si seguimos utilizando el ejemplo anterior, como un símil “mundano”, lo que ocurriría en un proceso de Mentoring es que el mentor o mentora NO le indicaría a la persona mentorizada cuál es la moto que debería comprarse.

El profesional la guiaría para que esa persona descubriera y definiera muy bien cuáles son las verdaderas necesidades que desea cubrir con ese vehículo, así como sus posibilidades reales, tanto para la compra como para el mantenimiento del mismo. Toda esta información sería la que debería transmitir al vendedor al que se dirigiera, para que este la asesorara correctamente en cuanto al modelo concreto que le pudiera convenir más.

Es evidente que nadie va a contratar a un mentor o mentora para que le asesore sobre la compra de un vehículo, pero la mecánica a seguir –a grandes rasgos- es la misma que en un caso más complejo.

La clave reside en encontrar el sentido de lo que hacemos

Para comprender la importancia de conocer cuál es el sentido de nuestras acciones, es fundamental el gran trabajo que hizo el psiquiatra austríaco Viktor Frankl, creador de la logoterapia.

Mientras estuvo preso en los campos de exterminio nazis, durante la Segunda Guerra Mundial, Frankl comprobó que el factor fundamental para tener una mayor resistencia y poder sobrevivir no era el estado físico de los prisioneros, sino que estos tuvieran alguna motivación que les diera sentido a sus vidas y les ayudara a luchar un día más por no dejarse vencer, ante la desesperación del horror que estaban sufriendo.

Así fue como observó que las personas que resistían mejor eran los que, por ejemplo,  conservaban la ilusión por reencontrarse con sus familias, o los que se sentían fuertemente comprometidos con algún tipo de obra, ideal o trabajo que tuvieran pendientes.

¡Estas personas se sentían “obligadas” a vivir!

Las personas que no le encontraban un sentido al hecho de seguir viviendo, al carecer de motivaciones realmente poderosas, por muy fuertes físicamente que parecieran acababan “arrojando la toalla” y dejándose morir o haciendo que las mataran, acabando así con su sufrimiento.

Viktor Frankl perdió a la mayor parte de su familia en el Holocausto, pero encontró sentido a su vida en el hecho de ayudar a los demás a superar sus traumas mediante la nueva corriente terapéutica que creó, una vez fue liberado al finalizar el conflicto bélico.

¿Qué diferencia al Mentoring de otros métodos de acompañamiento?

La principal diferencia reside en que el Mentoring es un método de aprendizaje para clarificar las necesidades, los deseos y las posibilidades reales de la persona, profundizando en su autoconocimiento y dotando a sus decisiones y posteriores acciones de un sentido coherente con ella misma. Además, la persona mentorizada podrá replicar este proceso de forma autónoma en otras situaciones futuras en las que lo necesite.

Por tanto, si un/a mentee  expresa el deseo de convertirse en Jefe/a de ventas de su empresa, la base del proceso de Mentoring se enfocará en que la persona defina cuáles son los motivos –reales- por los que quiere conseguir ese objetivo, teniendo en cuenta todas sus circunstancias y características.

Con esta información, será la propia persona la que podrá decidir si es ese, y no otro, el objetivo que se tiene que plantear para cubrir sus necesidades y que se encuentren alineadas con su Yo interior.

¿Qué sentido tiene comprarnos una moto de 100 caballos,

si sólo pensamos utilizarla para circular por dentro de la ciudad?

¿Tienes dificultades para definir eficazmente tus objetivos? Podemos ayudarte a resolverlo.

Imagen principal de Gerd Altmann, en Pixabay.

Herramientas que favorecen la delegación

Herramientas que favorecen la delegación

Para referirme a las herramientas que facilitan la delegación, empezaré definiendo la acción de Delegar, que es asignar autoridad a otra persona para llevar a cabo una actividad específica, transformándose en una habilidad esencial i fundamental para el crecimiento de los individuos, ya sea a nivel personal, dónde el ejemplo más claro es el primer día que dejas a tu hij@ ir sólo a comprar el pan, o a nivel de empresa, cuando tu rol es el de responsable de la gestión de una compañía, o a nivel de agrupación o sociedad, cuando debes delegar la gestión  a otros componentes del grupo.

En todos los niveles de nuestra vida nos vemos obligados a delegar, por este motivo es fundamental que tengamos herramientas que facilitan la delegación y que nos ayuden a identificar cómo ejecutar la acción, a identificar cada uno de los componentes, y conseguir el éxito en la práctica.

Sin olvidar que la persona que delegó el trabajo sigue siendo responsables del resultado del trabajo delegado, por lo que se hace necesario mantener en la delegación una parte del control.

Herramientas fáciles que facilitan la delegación

En este sentido os propongo herramientas que facilitan la delegación, fáciles de incorporar en las acciones habituales, que con el uso diario se pueden llegar a transformar en un patrón de actuación que nos dote de mayor eficacia, y estas herramientas forman parte de los procesos de Mentoring.

Partimos de la típica frase que todos hemos usado alguna vez cuando alguien nos indica que debemos delegar, una tarea, una acción o cualquier otro trabajo. Casi automáticamente nos inclinamos en responder:” yo ya lo hago, es el otro que no lo quiere asumir, y esto me obliga a retomarlo, ¿Qué quieres que haga?”.

Te propongo que analices mi circuito de la delegación, que se basa en 4 fases, y dónde desarrollo las herramientas que favorecen la delegación para que puedas llegar a crear un esquema personal de delegación

MI CIRCULO PERSONAL DE DELEGACIÓN – Dolors Navarro

“Una de las mejores maneras de persuadir a los demás es escuchándolos”

Dean Rusk

1 # La escucha, herramienta que favorece la delegación

# La escucha es un paso clave esencial para conocer, evaluar y valorar la persona que tienes delante, sus miedos, sus capacidades y los motivos que le impulsan a aceptar la delegación.

Este ejercicio lo debemos afrontar mediante la escucha activa ya para que debemos profundizar para poder obtener los resultados. La habilidad de escuchar no es sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo nos dibujará a la persona, y llegaremos al primer resultado que precisará de decisiones a tomar antes de delegar:

Se empieza pensando en el resultado

Stephen R. Covey

En el mentoring Las preguntas son palanca para el cambio. Ayudan a enfocar la conversación, a poner la atención y el foco en el mentee. Espacios dónde hay que parar, frenar el ruido interior, dejar las prisas, las obligaciones del día a día y dedicar tiempo a pensar y reflexionar en uno mismo. Esta reflexión consigue generar una actitud distinta en el mentee, abrir nuevos escenarios para afrontar y mirar su realidad, cambiar el estado en el que se encuentra y generar alternativas para crecer. Cómo nos indica Patricia Villanova en su post del 28 de septiembre, cómo una buena herramienta para desarrollar capacidades, indispensable para acompañar a una persona y ofrecerle herramientas que facilitan la delegación.

Sólo se mejora lo que se puede medir

Peter F. Drucker

2 # Delimitar facilita la delegación

# Delimita en que consiste la delegación, identifica y estructura lo que debe asumir. Es necesario poner en común las expectativas que tenemos el uno del otro. Cuanto más definidas esté la delegación, mejor podremos fijar objetivos y el proceso de acompañamiento será una causa sin dejar espacio a la ambigüedad.

3 # El acompañamiento evita los malendidos

Es conveniente ir poniendo pequeñas metas que nos lleven al objetivo final, utilizandolas como herramientas que nos facilitan la delegación. Muchas veces el que delega y el delegado pueden tener criterios de medidas diferentes a los pactados y que, de forma inconsciente no son comentados. Esto puede derivar en un sentimiento de frustración, por no haber obtenido lo que se esperaba. Es por ello por lo que debe haber un espacio de #acompañamiento donde puedan surgir las expectativas no declaradas, posible origen del fracaso de la delegación, y es en este marco dónde se ha de crear el diálogo para poner de manifiesto la posibles desviación, motivos y acciones a realizar para retomar de nuevo el camino del éxito de la delegación.

Un objetivo sin un plan es solo un deseo

-Antoine de Saint-Exupéry

Todo objetivo precisa un plan que indique las acciones a tomar y el momento en el que debemos ejecutarlas, según la estructura planteada para llegar a nuestro objetivo. Han de ser revisadas y actualizadas constantemente. El plan es cómo un ser vivo, crece y se modifica a medida que se ejecuta.

4 #Empatizar herramienta que te empodera y facilita la delegación

Debemos #empatizar para poder llevar a cabo el proceso de acompañamiento, cómo se siente la persona en quien delegamos, que puntos le ha costado más superar, que limitaciones se ha encontrado, que miedos le han surgido, de modo que seamos capaces de darle las herramientas que le puedan hacer crecer cómo persona y en su capacidad de asumir la delegación.

No podemos olvidar la implicación del delegado ya que condiciona en un alto grado el éxito de la delegación.

Las bajas implicaciones pueden llegar a crear barreras y/o dificultades, que para que puedan ser superadas la persona que delega se vea obligada a realizar controles más exhaustivos y frecuentes en el tiempo, crear mecanismos y/o procedimientos para responder ante ellas.

Llegados a este punto nos colocamos de nuevo en la casilla inicial, la escucha, la valoración de nuevo de la persona, que ya no es la misma, ha crecido, ha cambiado y que podemos retomar y seguir ayudando en el crecimiento. No repetimos el proceso, ha habido cambios que nos colocan de nuevo en el inicio, volvemos a preguntarnos si la persona que tenemos delante es capaz de asumir la delegación, delimitar…. y podremos volver a utilizar las herramientas que facilitan la delegación.

¿Quieres saber cómo un proceso de Mentoring te puede ayudar en los procesos de delegación? Aplicando la escucha activa, a través las preguntas poderosas, dándote herramientas para que las utilices.

Créditos Imagen principal: Gerd Altmann

10 tipos de motivación para conseguir los objetivos

Los 10 tipos de motivación en mentoring. Cómo conseguir tus objetivos

Identificar los tipos de motivación que tenemos puede ser tan importante a nivel individual como de empresa para conseguir los objetivos

Como personas abordamos actividades, que nos motivan o no, con la intención de acabarlas. Cada uno con diferentes valores y motivaciones que hacen que consigan el objetivo deseado.

Esto mismo sucede con las empresas. En función de los equipos de trabajo, de la visión y misión de la empresa y del personal que trabaja, se consiguen los objetivos de una manera más rápida o más lenta. Motivados por un sueldo, por ser considerado buen líder, por no ser despedido o tal vez por pertenecer a un equipo o grupo. Motivaciones muy diversas de los integrantes de un equipo que unidas provocan que se consigan o no los objetivos de la empresa.

Por tanto, conocer los tipos de motivación de las personas y aplicarlos en las tareas a realizar comporta un aumento de la productividad y felicidad de las personas.

¿Qué es la motivación?

Hay infinidad de definiciones. La motivación es esa chispa que incentiva el desarrollo de los proyectos y actividades. Según Anita Woolfolk “la motivación se define usualmente como algo que energiza y dirige la conducta”. O según Esther Gómez García-Romeral “es el impulso que mueve a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación. Es la causa del comportamiento.”

Si la motivación es ese impulso a conseguir los objetivos, ¿todos tenemos las mismas motivaciones?

Evidentemente la respuesta es un no. No todos nos movemos con las mismas motivaciones. No todos nos comportamos igual. Pero todos queremos conseguir los objetivos.

¿Qué tipos de motivación hay?

Si definiciones de motivación hay muchas, tipos de motivación también. En Barcelona Mentoring nos centramos en el modelo Rueda de Motivos de Beatriz Valderrama (2012) que identifica 10 tipos de motivación.

Tipos de motivación centrados en dos áreas, aproximación y evitación. Actos de aproximación para conseguir algo positivo o un beneficio y actividades de evitación para eludir algo negativo y que se quiere dejar atrás.

Rueda de motivos de Beatriz Valderrama

Tipos de motivación de evitación

Afiliación

Preferencia por estar con otros, formar parte de un grupo y sentirse aceptado. Necesita aceptación, cercanía e interacción.

Cooperación

Deseo de mantener relaciones igualitarias, el trabajo en equipo, construir conjuntamente y evitando la rivalidad y el abuso de poder. Necesita el igualitarismo.

Hedonismo

Preferencia por ahorrar esfuerzos y tensiones, evitando sacrificar el propio bienestar por perseguir metas. Busca el descanso y placer.

Seguridad

Preferencia por mantener estabilidad en el entorno, evitando los cambios y la incertidumbre, con orden. Por tanto necesita control.

Conservación

Deseo de protegerse uno mismo, la comodidad, ganar dinero y conservar los bienes materiales. Necesita tener, acumular, protegerse.

Tipos de motivación de aproximación

Autonomía

Preferencia por ser independiente, seguir los propios criterios, trabajar en soledad y tomar decisiones por uno mismo. Necesita ser autosuficiente.

Poder

Deseo de dirigir a otros, competir y ganar, ser reconocido, tener popularidad y prestigio. Por tanto necesita control y reconocimiento.

Logro

Preferencia por superar retos, lograr éxito profesional, sentirse eficaz y competente. Necesita reconocimiento y una buena autoestima.

Exploración

Interés por la novedad y la variedad, buscando aprender, disfrutar trabajando y descubrir nuevas formas de hacer las cosas. Necesita variedad, estímulo intelectual.

Contribución

Deseo de ayudar a otros, contribuir a la sociedad, tener un impacto positivo en la vida de los demás, sentirse útil, cuidar y proteger. Tiene la necesidad de compartir, de transcender.

Conseguir tus objetivos

Una vez definidos los tipos de motivación, ¿cuáles identificas en ti o en tus equipos? ¿Cómo puedes utilizar esta información?

Conociendo cómo actuamos y qué nos motiva, podemos darnos cuenta de qué actividades realizamos sin esfuerzo, cuáles delegamos o retrasamos y qué motivación hay tras aquellas que finalizamos sin problemas.

¿Sabes identificar los estilos de motivación?

Como dice Viktor E. Frankl, “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”.

Con la radiografía de los tipos de motivación que más te definen y que más influyen en tu manera de afrontar los objetivos, un mentor puede ayudarte a conseguir tus objetivos. Un mentor busca nuevas estrategias pensando en ti. Hace visible tu manera de actuar. Te propone cambios en la manera de afrontar o definir una actividad para que estén alineados con tus estilos de motivación. Y fomenta tu autogestión para el presente y el futuro.

Si tú o tus equipos necesitan un cambio. Si necesitas identificar tus estilos de motivación, el mentoring te puede ayudar.

¿Quieres que te ayudemos?

Imagen principal de Alexas Fotos en Pixabay